Y pensar que alguna vez fui una nena de papá, que con él jugaba a las cartas y dormía la siesta soñando quizás con soñar.
Solía reírse al contar chistes y hoy no puede ni fingir; se dedicó a coleccionar cicatrices, se vé que fui una buena aprendiz.
Siempre escapando de noche en su coche, con el mismo discurso y el mismo elixir. No hubo un día que no escuchara suyo un reproche, que lo viera amar ni compartir, yo sólo le agradezco mi carné de conducir.
Tanto anhelé que me descubra y descubra que llevo un don, que él me lleva y también me eleva…pero no hay caso, mis pasos son siempre en falso, ¿será que sólo compartiremos mates y fasos?
Viene conmigo en mis recuerdos y en mi sentir, y aunque él no lo sepa cuanto quisiera verlo vivir. Sus bigotes a lo Charly García, acompañado siempre de esos Raven que tanto quería y de sus baratas bebidas.
Heredé además de los Raven sus desvelos y sus celos, sus recuerdos y sus miedos y ser una chica de ciudad con ansiedad.
Si el supiera que no lo ignoro.., si el supiera cuanto lo lloro…, pero también heredé sus viajes y silencios, y cuando me falta el habla y estoy anudada no hay palabra que valga, cuando estoy meses navegando y nada de tierra a la vista, cuando voy a bailar y me pierdo en la pista…
Revuelvo fotos que es, además de sus vicios, lo único que queda y sola bebo mis lagrimas mientras canto junto a Fabi Eiti Leda.
Confusa atracción aunque la distancia no es tácita sino directa, y tan infinita como las estrellas. Aunque ya no tenga color, pronunciarlo me sigue provocando dolor. No sé por qué razón o motivo pero aún no consigo el olvido, aún no puedo irme de fiesta sin despegarme de esa siesta.
Elisa Gauna
Mayo de 2010
Solía reírse al contar chistes y hoy no puede ni fingir; se dedicó a coleccionar cicatrices, se vé que fui una buena aprendiz.
Siempre escapando de noche en su coche, con el mismo discurso y el mismo elixir. No hubo un día que no escuchara suyo un reproche, que lo viera amar ni compartir, yo sólo le agradezco mi carné de conducir.
Tanto anhelé que me descubra y descubra que llevo un don, que él me lleva y también me eleva…pero no hay caso, mis pasos son siempre en falso, ¿será que sólo compartiremos mates y fasos?
Viene conmigo en mis recuerdos y en mi sentir, y aunque él no lo sepa cuanto quisiera verlo vivir. Sus bigotes a lo Charly García, acompañado siempre de esos Raven que tanto quería y de sus baratas bebidas.
Heredé además de los Raven sus desvelos y sus celos, sus recuerdos y sus miedos y ser una chica de ciudad con ansiedad.
Si el supiera que no lo ignoro.., si el supiera cuanto lo lloro…, pero también heredé sus viajes y silencios, y cuando me falta el habla y estoy anudada no hay palabra que valga, cuando estoy meses navegando y nada de tierra a la vista, cuando voy a bailar y me pierdo en la pista…
Revuelvo fotos que es, además de sus vicios, lo único que queda y sola bebo mis lagrimas mientras canto junto a Fabi Eiti Leda.
Confusa atracción aunque la distancia no es tácita sino directa, y tan infinita como las estrellas. Aunque ya no tenga color, pronunciarlo me sigue provocando dolor. No sé por qué razón o motivo pero aún no consigo el olvido, aún no puedo irme de fiesta sin despegarme de esa siesta.
Elisa Gauna
Mayo de 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario