Corriendo no llegaste mas que a una larga espera, donde todo es indiferente, todo es intrascendente. En ella te quedas situándote como espectador, justo en frene de tu desilusión. En posición fetal no puedes improvisar si núcleos delicadamente temáticos comenzaron a asechar. Buscas equilibrio y seguridad pero no hay caso, no puedes con la sensibilidad de tus vicios, viajes y silencios.
Del otro lado hay algo que golpea y rueda esperando salir, como una pieza olvidada, como una fotografía jamás tomada.
Sigues empapándote de visiones y resistes el caer. Enredarte en tu laberinto te hace bien. De pronto las imágenes comienzan a florecer, recuerdos y contrastes calman tu sed, mientras de fondo suena la música de los estados emocionales de ese nombre reiteradamente pronunciado y jamás amado.
Doloroso y placentero saber quien eres por dentro. A veces te veo progresar pero sigues eligiendo correr para esperar.
Elisa
Abril 2009
Del otro lado hay algo que golpea y rueda esperando salir, como una pieza olvidada, como una fotografía jamás tomada.
Sigues empapándote de visiones y resistes el caer. Enredarte en tu laberinto te hace bien. De pronto las imágenes comienzan a florecer, recuerdos y contrastes calman tu sed, mientras de fondo suena la música de los estados emocionales de ese nombre reiteradamente pronunciado y jamás amado.
Doloroso y placentero saber quien eres por dentro. A veces te veo progresar pero sigues eligiendo correr para esperar.
Elisa
Abril 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario